Sin duda esta es una pregunta que nos habremos hecho en más de una ocasión, ¿Una persona puede cambiar?, ¿Yo puedo cambiar?.
Si de algo estoy completamente convencido es que el principal obstáculo al que nos enfrentamos cuando queremos lograr el éxito, somo nosotros mismos, sin importar si nuestra familia no nos apoya, o nuestros amigos, o quizás tenemos un montón de cosas que nos hagan desistir, al final, la decisión de seguir adelante o no es de nosotros mismos.
Mucha gente al fracasar en algún plan o negocio culpa a los demás, culpa al sistema, al gobierno pero no se da cuenta que quien se rindió fue él, nadie le puso una pistola en la cabeza para que abandonara.
Por poner un ejemplo más claro, conozco gente adulta que no cuenta con estudios universitarios y culpa de ello a sus padres, siempre salen con el clásico "es que mis padres no me apoyaron", "es que trabajar y estudiar es imposible" de verdad este tipo de gente me cae mal hasta cierto punto ya que conozco mucha gente que logró finalizar sus estudios sin el apoyo de nadie, trabajando y estudiando y jamás desistieron.
Cuando yo estaba en la universidad algunos de mis compañeros tenían que trabajar de noche para poder pagar todos sus gastos, yo los admiraba mucho, admiraba el sacrificio que hacían, el que no se rindieran, yo admiro a esa gente.
¿Y a que va todo esto?
Hace unos minutos me disponía a dormir, como lavé mi ropa la había colocado en mi cama después de que se secó así que me dispuse a acomodarla, comencé a separarla y a colocar cada cosa en su cajón, calcetines en este cajón, playeras acá, calzones acá cuando de pronto un pensamiento invadió mi mente, un pensamiento acompañado de recuerdos, y es que apenas hace 2 años era imposible que yo si quiera pensara en acomodar mi ropa.
Yo era la persona más desordenada que se puedan imaginar, lavaba mi ropa cuando de plano ya no tenia que ponerme, varias veces usé ropa sucia, cuando lavaba nunca acomodaba mi ropa, ni si quiera la separaba, tenia montones de ropa sobre mi cama, sillas, ropero y todo a mi al rededor, mi habitación era un asco, sucio, desordenado, lleno de basura, duraba meses sin limpiarlo, todo el día me la pasaba en la computadora jugando videojuegos o haciendo cualquier cosa menos algo de provecho.
Y ahora me veo acomodando mi ropa donde debe ir, volteo a ver a mi habitación y aunque hace como una semana que no la limpio, esta ordenada y relativamente limpia, incluso el piso aun brilla, a lo que me dije, ¡Wow! de verdad que he cambiado, pero he cambiado para bien.
Pongo esto, como un ejemplo de que cuando de verdad no lo proponemos podemos cambiar para bien, recuerda, tu mismo eres tu obstáculo más grande para lograr tus metas, no culpes a nadie, si quieres lograr algo y no has podido después de intentarlo muchas veces, ponte a pensar y a meditar que hay de malo en ti, es algo muy difícil aceptar nuestros errores, y lo que es peor aun, tratar de corregirnos es apocalíptico, cambiarte a ti mismo es una de las cosas más difíciles con la que te toparas, pero una vez lo logres no habrá ningún imposible para ti.


No hay comentarios.:
Publicar un comentario