Todos nos hemos molestado alguna vez con alguien que amamos y en el fuego de la situación ya sea por que no nos sabemos controlar, por el coraje o por el alcohol que bebimos decimos cosas que no queríamos decir. Quizá era algo que teníamos guardado desde hace mucho, quizá era algo que si pensamos acerca de esa persona pero no era ni el momento, ni la forma, ni el lugar de decirlo.
Ya lo dijimos, la conciencia nos mata, nos sentimos mal, ¿Y ahora que?, ¿Me disculpo?
Si el evento acabó en malos términos lo mejor es dejar pasar unos días, tal vez puedas disculparte después, si el evento finalizó en buenos términos lo mejor es no hacer ni decir nada, simplemente mandarlo al olvido, es lo más difícil pero sin duda es lo mejor.
Mañana nadie lo recordará
Si algo he aprendido en la vida es que tanto los malos y desgraciadamente también los buenos momentos pasan al olvido con el tiempo, ¿Recuerdas aquella discusión que tuviste con tu padre/madre hace años? quizá incluso la recuerdas de forma cómica.
Cada situación en la vida sea buena o mala pasa al olvido o por lo menos a una parte del universo donde ya no nos provoca ningún tipo de sentimiento ni positivo ni negativo, si dijiste algo que no querías decir esta bien, perdonate a ti mismo, no te martirices, esas cosas pasan y le pasan a cualquiera, antes que pedir perdón a quien heriste perdonate a ti mismo, la mejor forma de arreglar las cosas es continuar como si nada hubiera pasado y tener la mejor actitud hacia la persona o personas que lastimaste.
¿De verdad lastimaste?
Quizá lo que dijiste fue lastimoso para ti, te dolió decirlo, pero ¿de verdad crees que la otra persona o personas se lastimo o lastimaron? Quizá la otra persona no le dio importancia, quizá solo te aflijes de algo que no es.
La vida continua y los malos momentos se deben dejar atrás, que no te aflija, que no te impida seguir adelante, se fuerte.






